El tema no es nuevo. Ya en Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social ha advertido sobre el impacto de los trastornos del sueño en la calidad de vida, vinculándolos con fatiga crónica y enfermedades de largo plazo.
A nivel internacional, investigaciones como las publicadas en el Sleep Medicine Journal muestran que la respiración nasal durante el sueño incrementa la oxigenación celular y favorece la regeneración de la piel. Por el contrario, la respiración bucal acelera procesos de deterioro físico y envejecimiento prematuro.
Un estudio del Journal of Oral Rehabilitation reveló que la sequedad oral nocturna es la principal causa de halitosis matutina persistente, algo que miles de mujeres experimentan sin entender el origen.
Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el mal descanso debilita el sistema inmune, afecta la salud cardiovascular y acelera la pérdida de vitalidad en mujeres jóvenes y adultas.
La conclusión es clara: la forma en que duermes está afectando directamente tu salud, tu belleza y tu energía diaria.